jueves, 5 de agosto de 2010

Aclaración Pública sobre Declaraciones de Emilio Cordero Michel en la Revista Clío

Por Francisco Berroa Ubiera



Hace cierto tiempo me informaron que el Presidente de la Academia de la Historia, especialista en compilaciones de publicaciones sobre historia dominicana, me había atribuido haberlo plagiado. La palabra plagio procede del latín plagiare, que entre otros significados figura: “Copiar en lo sustancial obras ajenas, dándolas como propias”.

Esta fue la nota explicativa escrita por Emilio Cordero Michel cuando publico en Clío No. 177 (2009) el artículo titulado: “Las expediciones de junio de 1959”:

Este ensayo fue originalmente presentado con muy pocas páginas en el Curso contra el olvido. Hacia la recuperación de la memoria histórica nacional, celebrado por la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la Universidad Autónoma de Santo Domingo en el Museo Nacional de Historia y Geografía el 7 de diciembre de 1990. Dos años después y un poco ampliado fue publicado en la revista Estudios Sociales, Año XXV, Nº 88, pp. 35-66, Santo Domingo, abril-junio de 1992. Siete años más tarde, nuevamente ampliado y corregido, se publicó en la desaparecida revista Ecos, Año 6, Nº 7, pp. 11-56, Santo Domingo, abril-junio de 1999, órgano del Instituto de Historia de la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Hoy se reedita en la revista Clío por el hecho de que un profesor de la Escuela de Historia y Antropología de la Universidad Autónoma de Santo Domingo y antiguo director de su Instituto de Historia, ha tenido el descaro de reproducir en su blog “Notículas históricas dominicanas” plagiándolas, partes de este ensayo sin señalar la fuente y, lógicamente, sin mi autorización.

Mi respuesta es simple: invito a leer en el blog “Notículas históricas dominicanas” -la dirección es la siguiente: "http://noticulas-franciscoberroa.blogspot.com/" - nuestro artículos titulado: “NOTAS SOBRE LAS EXPEDICIONES CONTRA LA DICTADURA DE TRUJILLO DE CONSTANZA, MAIMON Y ESTERO HONDO DE 1959”, y después de leerlo procedan a compararlo con lo escrito por el fontanero de Clío.

El abogado y profesor de historia don Emilio Cordero Michel, es actualmente el flamante Presidente de la “Academia Dominicana de la Historia” fundada por el dictador Rafael Trujillo en 23 de julio de 1931 como una de sus “herramientas” institucionales para el dominio ideológico del pueblo dominicano.

Desde esa época, en esa academia ha primado el criterio siguiente: “Quien maneja el pasado controla el futuro.” Quizá por eso él y un nutrido grupo de historiadores han dedicado sus esfuerzos para producir una Historia Dominicana a tanto por línea, y como se sabe: el que paga el trazo es quien dicta la “línea”.

Ese señor ha sido calificado por su amigo cubano José Abreu Cardet como un “cascarrabias que oculta la mucha frustración”.(1) Ese fontanero de Clío ha decidido lanzar un demoledor ataque contra nosotros bajo el supuesto de que he plagiado una de sus “investigaciones” sobre las expediciones contra Trujillo en 1959, época en que él mismo Emilio Cordero Michel era defensor y asalariado del régimen de Trujillo, y ocupaba un importante cargo en la ONU representando la tiranía: Primer Secretario de la delegación dominicana, de donde renuncia tras la muerte de su hermano revolucionario y economista José Cordero Michel, quien fue uno de los expedicionarios del año 1959, mientras Emilio representaba, defendía y justificaba la dictadura en las Naciones Unidas.

Se sabe incluso que estuvo cerca de Ranfis Trujillo. Era su amigo fraterno, compañero de cherchas y juergas, y disfrutaban de bailes y lechones, incluyendo el hecho de que el propio Rafael Trujillo Molina apadrinó su boda.

Cuando José Cordero cayó sacrificado en 1959, Emilio renunció con aspaviento a su cargo diplomático al servicio de Trujillo y pidió asilo en los Estados Unidos.

Retorna al país tras el magnicidio del 30 de mayo de 1961, y milita en el Movimiento Revolucionario 14 de Junio, siendo uno de sus dirigentes.

En 1963 forma parte de la guerrilla que se produce en noviembre en calidad de “Comisario Político”. De manera un tanto extraña fue capturado y no fue ejecutado como se hizo con los demás guerrilleros. Dicen que los militares que lo capturaron lo perdonaron porque recibieron “órdenes superiores”; realmente fue un hombre con suerte, aunque Juvenal dijese alguna vez que un hombre con suerte es más raro que un cuervo blanco. Él es uno de esos: un Cuervo blanco.

El personaje se dedicó durante mucho tiempo a impartir docencia universitaria en la UASD en donde llegó a desempeñar funciones administrativas como Director del Colegio Universitario, etc.

Lo cierto es que el Dr. Emilio Cordero Michel, código 66-02-69 fue contratado en enero de 1984 hasta 1992 (por ocho años) sobre la base de la Resolución del Consejo Técnico de la Facultad de Humanidades de fecha 8 de septiembre de 1983, refrendada por la Resolución del Consejo Universitario de fecha 7 de octubre de 1983 para elaborar un “Manual Audiovisual de Historia Social Dominicana”, y dicho sea de paso, el resultado de esa investigación -que le fue pagada mes por mes durante ocho años-, todavía se desconoce, y esta es la fecha en la cual don Emilio no ha sido capaz de entregar a la UASD –donde aún cobra como jubilado- un resultado concreto, porque en los archivos del Instituto de Historia hasta hace poco no reposaba ni siquiera un informe de investigación.

Aún hay más: Luego fue contratado de nuevo para realizar otras indagaciones cuyos resultados son desconocidos, y así, ese revolucionario de la manigua se atreve a decir que lucha contra el imperialismo y contra la corrupción.

Ah!, falta algo: Como presidente de FLACSO en el país –que era o que es- en compañía de cierta compiladora dominicana ha sido inteligente atrayendo vía el Cuerpo de Paz a jóvenes norteamericanas para que estudien en su academia cobrando en dólares, que luego quizá envía a sus amigos del G-2 cubano.

En la Academia Dominicana de la Historia donde es Presidente, administrador, director, editor y fontanero de la revista CLIO le dicen el “Conejo Busch” –porque "juega todas las bases" y centraliza todo.

Ese mismo “erudito” de la historiografía dominicana fue el que una vez declaró barbaridades contra José Núñez de Cáceres, y sobre Ciriaco Ramírez dijo cuestiones que por suerte todo el mundo reconoce sus errores y su capacidad para hacer relatos histórico-novelescos más propios de un mitómano que de un académico. También me odia porque enfrenté sus dislates.

Yo reto a ese Cuervo blanco, a ese agente doble, a ese fontanero de Clio para que me diga de frente que lo he plagiado, porque la dignidad que a mí me sobra a él le falta.

Reto a ese mitómano a sostener un debate público sobre el tema en que me atribuye plagio, y le demostraré que dice eso porque denuncié en el 2005 sus fraudes a la UASD y al país.

Volveré sobre el tema hasta hundirlo más en el lodo de su fontanería.

(1) Homenaje a Emilio Cordero Michel, Academia Dominicana de la Historia, Santo Domingo, 2004, P. 16.